30 ene. 2010

Tazio Nuvolari

Su nombre completo era Tazio Giorgio y nació en Castel d'Ario, una población cercana a Mantua, el 16 de noviembre de 1892.
A los 12 años vio por primera vez una carrera de autos y se quedó profundamente impresionado por las velocidades que podían alcanzar aquellas máquinas. Por las mismas fechas, su tío le deja conducir una motocicleta. La velocidad fluye por sus venas...
Un año más tarde le coge "prestado" el coche a su padre una noche de luna llena y se va a dar una vuelta. "Tenía 13 años ¿qué velocidad pude alcanzar? Unos 30 km/h, no más" comentaría posteriormente Tazio sobre este incidente.
A los 23 años obtiene el carnet de motocicletas de competición. Estalla la Primera Guerra Mundial y Tazio se alista como conductor, lo que le permite conducir todo tipo de vehículos.
Una vez terminada la guerra retoma su carrera deportiva, participando sobre todo en carreras de motocicletas.
En 1924 coincide con Enzo Ferrari en una prueba local, el 2º Circuito del Savio, cerca de Ravena. Una carrera en la que Nuvolari, participando con su Chiribiri Tipo Monza, es capaz de discutirle la victoria al muy superior Alfa Romeo que conducía Enzo Ferrari, cosa que asombra a éste.

El 1 de septiembre de 1925, durante unas pruebas en Monza, le prestan un Alfa Romeo P2 (el coche de más éxito de la época) y durante las cinco primeras vueltas va mejorando sus tiempos, acercándose a la vuelta rápida marcada el año anterior por Antonio Ascari. En la sexta vuelta pierde el control y su auto sale volando de la pista, acabando destrozado y Nuvolari con heridas de gravedad. Pero doce días más tarde (no se había recuperado aún) vuelve al mismo circuito y con su Bianchi 350 vence el "Gran Premio de las Naciones".
Con este vehículo, también conocido como la "Flecha Celeste", gana la mayoría de las carreras en las que participa en el año 1926. Su fama sigue creciendo, aunque más por sus resultados sobre las dos ruedas que sobre las cuatro. Tazio no da su brazo a torcer y sigue empeñado en ser el mejor con los autos.
Al año siguiente se inscribe en la primera "Mille Miglia" finalizando en décima posición participando con un Bianchi Tipo 20. Los resulados son mejores con un Bugatti 35, con el que consigue dos premios absolutos y uno parcial en el romano "Gran Premio Real" y en el "Circuito del Garda".

Un año más tarde, decide crear su propio equipo: la Scuderia Nuvolari. Compra 4 Bugatti Grand Prix, le revende uno a su amigo y rival Achille Varzi y otro a Cesare Pastore. Consiguiendo en su debut oficial, el GP de Trípoli, la victoria. La primera de su historial internacional.


En 1929 la crisis económica mundial se refleja también en el bolsillo de Tazio, ya que sus participaciones en carreras se las paga él mismo. Para poder subsistir debe alternar la competición con la venta de automóviles. En lo deportivo, nada reseñable. Un año para olvidar en todos los sentidos.

Su vida da un giro afortunado al siguiente año, con su firma por Alfa Romeo. Consigue volver a la senda de la victoria, logrando el primer puesto en varias carreras, entre las que destaca la "Mille Miglia". En esta carrera, además de conseguir ser el primero en superar los 100 km/h de media, su lucha contra Varzi pasaría a los anales de la historia.
Eran los últimos kilómetros de la prueba y Varzi iba en cabeza seguido muy de cerca por Nuvolari, que no se conformaba con la segunda plaza. Varzi sentía el aliento de Tazio detrás de su cogote y hacía todo lo posible por conservar la posición. Había oscurecido. Tazio Nuvolari apaga sus luces y da gas a fondo. Varzi sin tiempo para reaccionar pierde la primera plaza en favor del competitivo Nuvolari.
En 1930 también hay que destacar su victoria en la Trieste-Opicina, la primera de la Scuderia Ferrari.

Entre 1931 y 1933 consigue numerosas victorias, pero al término de este período decide abandonar su colaboración con Ferrari, según se cuenta, por motivos monetarios, ya que creía que siendo privado podía manejar más dinero y lograr mejores coches.

En 1934, con el cambio de reglamentación y la limitación de peso en 750 kg, entran en escena los autos alemanes (Mercedes y, la recién nacida, Auto Union) pasando por el rodillo a las demás marcas. Una temporada un tanto agridulce para Tazio, que en el mes de abril sufre un accidente bastante importante en Alejandría, pero del que logra recuperarse, consiguiendo al final de la temporada 2 victorias (Modena y Napoli).

En la pretemporada de 1935, Tazio entra en conversaciones con Auto Union, pero éstas no llegan a buen puerto. Finalmente contratan a Achille Varzi, mientras que Nuvolari se ve "obligado" a volver a Ferrari, que lo recibe con los brazos abiertos.
La victoria más importante esta temporada fue la conseguida en Nürburgring, en la que con un obsoleto Alfa Romeo P3 consigue imponerse a los todopoderosos coches alemanes. También consigue el primer puesto en la Coppa Cianno, en el GP de Niza y en el de Modena.

En 1936, a pesar de sufrir un accidente en el GP de Trípoli, que inauguraba la temporada, puede reponerse y seguir luchando contra las "hordas teutonas", a las que vence en Barcelona, Budapest, Milano, Modena, la Coppa Cianno y en la gira americana consigue la victoria en la Copa Vanderbilt.


1937 tiene un acento alemán tremendamente marcado, no dando opción al resto de competidores. Otro año para olvidar en la vida de Nuvolari, en el que sufre varios accidentes, no es capaz de incordiar a los Mercedes y Auto Union y, además, pierde a su hijo mayor por una miocarditis.

De nuevo se cambia el reglamento para la temporada de 1938, para mejorar el espectáculo, aunque sin resultado, ya que Mercedes y Auto Union se adaptan rápidamente. Tazio Nuvolari sufre otro accidente en el GP de Pau, se incendia el Alfa Romeo que conducía, quemándose la cara, brazos y piernas. La retirada da vueltas por la cabeza de Nuvolari, pero al final se sobrepone y decide emigrar deportivamente a Estados Unidos.
Decepcionado por el rendimiento de los automóviles americanos vuelve a Europa y firma por Auto Union, que tenía una plaza vacante debido a la muerte de uno de sus pilotos, Bernd Rosemeyer, en un intento de récord de velocidad.
Tras tres pruebas, conduce al monoplaza plateado de motor trasero Tipo D a dos memorables victorias: el GP de Monza y, dos semanas después, el GP de Donnington, llevando al delirio a los aficionados ingleses que presenciaron la carrera. El calendario se interrumpe en el GP de Belgrado, debido a la guerra, la 2ª Guerra Mundial. Sería el último éxito y la última carrera de Auto Union, ya que Nuvolari vence, dando por finalizada una era extraordinaria en la que él fue un protagonista de leyenda.

En 1946 fallece su segundo hijo a los 18 años, una tragedia personal, que le empuja a volver a la competición. El 12 de mayo participa en el GP de Marsella y muestra que aún puede dar que hablar, marcando la vuelta rápida antes de sufrir una rotura de motor. La adrenalina circulando a tope en cada carrera le hacía soportable el inmenso dolor que padecía.

Ya no gana tan a menudo como antaño, pero sigue ofreciendo actuaciones estelares y su popularidad aumenta día a día.
En la Copa Brezzi toma la salida con un Cisitalia D46. En la primera vuelta pasa primero por la línea de meta, pero en la segunda lo hace con el volante en la mano derecha agitándolo. Corre una vuelta más conduciendo directamente con las manos en la columna de dirección y para en boxes para solucionar el problema. Lo consigue y vuelve a la carrera. Consigue acabarla en 13ª posición. La historia da la vuelta al mundo y añade popularidad a esta leyenda del automovilismo.



En 1946 consigue 3 victorias de 19 carreras disputadas. En Albi conseguiría la que sería su última victoria internacional.

En 1947 sólo participa en 6 carreras, consiguiendo la victoria en el Circuito de Parma.
En 1948 toma la salida en 5 carreras, con un 4º puesto como mejor resultado.
En 1949 inicia la carrera de Marseilles, pero sólo da una vuelta, para dejarle el auto, un Maserati A6GCS, a Piero Carini.
En 1950 disputa sus últimas carreras. Participa en la Targa Florio / Giro de Sicilia, pero debe retirarse al romperse la caja de cambios transcurridos unos pocos kilómetros.
El 10 de abril corre la Palermo-Montepellegrino, una competición de "escalada" en la que consigue el 5º puesto general y la victoria en su clase.
Nunca anunció su retirada, pero ésta fue la última victoria y la última carrera en la que participó Tazio Nuvolari.
A partir de ese momento sus apariciones ante el público, que lo adoraba, se fueron reduciendo y aumentó su aislamiento. Su salud se fue deteriorando hasta que el 11 de agosto de 1953 muere en su cama, cruel destino para tan grande piloto, que como todos sus apasionados compañeros prefiriría morir con un volante entre las manos.

351 carreras, 106 victoria absolutas, 76 victorias en categoría y 100 vueltas rápidas, conduciendo todo tipo de automóviles.

Quizá Ferdinand Porsche tenía razón cuando dijo de Tazio: "El más grande piloto del pasado, del presente y del futuro".

Vistas del Audi Nuvolari (2003), prototipo commemorativo del 50º aniversario de la muerte de Tazio Nuvolari