31 dic. 2009

Grand Prix - primera parte

En 1906 la Asociación Francesa organiza el primer Grand Prix para constructores cerca del tranquilo pueblo de LeMans. Una carrera de 3 mangas de 32 km a la que se inscriben 32 participantes de 12 constructores distintos: Brasier, Clement-Bayard, Darracq, FIAT, Hotchkiss, Lorraine-Dietrich, Itala, Mercedes, Panhard, Renault, Gobron-Brillié y Gregorie.
Cada equipo tenía un número e identificaba a cada coche con una letra. Por ejemplo, los Renault, que iban pintados de rojo, tenían los "dorsales" 3A, 3B y 3C.
No salían todos a la vez, sino que apartir de las 6 de la mañana iban saliendo cada 90 segundos. Bajo un calor sofocante, el húngaro Ferenc Szisz se llevó la victoria conduciendo un Renault de 91,2 CV. Este auto equipaba las llantas desmontables ideadas por Michelin, las cuales permitían el cambio de ruedas en 2 o 3 minutos en lugar de los 15 normales.
Ferenc Szisz


Otro evento importante este año es la creación de la "Targa Florio", carrera organizada por el sicialiano Vicenzo Floria, que constaba de 3 vueltas a un circuito sobre caminos de montaña que no habían cambiado desde las Guerras Púnicas.

En 1907 los alemanes crean su propia carrera: el Kaiserpreis.

Este mismo año, en Inglaterra, se inaugura un circuito permanente gracias al entusiasmo (y dinero) de un grupo de aficionados liderados por Hugh F. Lock-King. Dicho circuito se hallaba en Surrey y tardó nueve meses en construirse. El 17 de junio de 1907 una larga procesión de automóviles inicia la vuelta inaugural por el circuito, seguida por numerosos medios de comunicación. Se llegó a conseguir una velocidad máxima aproximada de 144 km/h.
Las carreras que se organizaban llegaron a ser más un evento social que carreras propiamente dichas. De hecho, se parecían bastante a las tradicionales carreras de caballos. Los constructores tenían que llevar ciertos colores identificativos en lugar de los números en los coches.

Las carreteras europeas ven la dominación de la italiana Alfa y la alemana Mercedes, mientras que Francia, la cuna del automovilismo, se está buscando a sí misma. Sin embargo, el Grand Prix sigue siendo la carrera más importante. Para la edición de 1908, los organizadores imponen un peso mínimo de 1100 kg con un diámetro de cilindros de 155mm.
Daimler adapta el motor que había utilizado el año anterior a estas reglas y consigue llegar a los 130 CV. Los autos nuevos se prueban tres meses antes de la carrera en Dipper con éxito.
El Grand Prix comienza con un total de 48 inscritos, registro sin precedentes, y la mitad de ellos son franceses. Sin embargo, la fortuna vuelve a serles esquiva y el alemán Lautenschlager, piloto oficial de pruebas de Mercedes, se lleva la victoria después de 7 horas y 11 cambios de neumáticos. Es la primera victoria de Mercedes en Grand Prix.
Lautenschlager en su Mercedes

Mientras tanto, en Estados Unidos se crea el American Grand Prize, que hasta el 1916 se correría en Savanah, Georgia.
En 1909, después de la aprobación en varios estados (cada vez más) de leyes prohibiendo el uso de carreteras para la competición, cuatro hombres de negocios de Indianápolis unen sus recursos y construyen un óvalo de 2,5 millas (4 km), originariamente con piedra molida y asfalto.

En 1913 se disputa el primer Gran Premio de España, en Guadarrama. El durísimo circuito enlazaba varias carreteras de la Sierra de Guadarrama; el recorrido era muy largo, de 90, 5 kilómetros, por lo que la prueba consistía en tres vueltas. El ganador fue Carlos de Salamanca, con un Rolls Royce, por delante del Marqués de Aulencia, a bordo de un Lorraine Dietrich, y de Plattforg, con otro Rolls Royce.

La carrera que definiría toda la época pre-Primera Guerra Mundial fue el ACF Grand Prix de 1914, llevado a cabo en un circuito de 36,63 km cerca de Lyon al que se darían 20 vueltas. La fórmula para este año fue restringir la capacidad del motor hasta los 4500 cc y el peso a 1100 kg. Peugeot, con la determinación de devolver a Francia al frente del automovilismo, inscribió a 3 coches que, como novedad, tenían frenos en las cuatro ruedas.
Las tensiones políticas que tenían lugar en Europa se transladan al GP.
El director y piloto de Mercedes, Max Sailor, comienza liderando la prueba, con el Peugeot de Georges Boillot pisándole los talones. En la vuelta 6 el Mercedes tiene problemas de motor y tiene que ceder el liderato al Peugeot, despertando la euforia del público francés. Los Peugeot y los Mercedes se intercalan en las 4 primeras posiciones. En la vuelta 15, el Peugeot de Boillot aventaja en 2 minutos y 28 segundos al Mercedes de Wagner. Después de correr de una forma conservadora, Lautenschlager, con otro Mercedes, adelanta a Wagner y cada vez está más cerca del primer Peugeot. Georges Boillot aprieta todo lo que puede y más, hasta que su mecánica desfallece, permitiendo a Lautenschlager tomar el mando de la prueba. Al final Mercedes consigue copar las 3 primeras posiciones y Lautenschlager vence su segundo GP consecutivo, los boxes de los alemanes estallan llenos de júbilo.